Talento y cultura

Abandonar un proyecto.

Intento ver las cosas que me ocurren como un proyecto, por ejemplo, cada hijo es un proyecto, mi matrimonio, mi carrera profesional, etc…

Bien, pues todo proyecto empieza y se acaba, todos.

En el mundo profesional, parece que salir de un proyecto por propia voluntad es una temeridad. Para mí, una temeridad es quedarse en él si tienes señales que te indican que hagas lo contrario.

En primer lugar, hay que detectar cuando es el momento de salir, y yo te voy a dar mis experiencias, mis señales, voy a dos básicas que a mí se me han dado a la vez:

  • Cuando no te emociona.
  • Cuando en lugar de conseguir experiencia, estás consiguiendo antigüedad.

Se pueden dar las dos a la vez, aunque a mí se me han “faseado”. En pimer lugar dejan de emocionarme, luego me doy cuenta de que no aprendo. Primero viene la emoción y luego la verbalizo de forma racional.

Ahora bien, como he comentado en otros artículos, todos los años has de pensar en tu posicionamiento profesional, cuáles han de ser tus áreas en las que te vas a formar (formación externa), qué vas a dejar de hacer y qué tienes que hacer distinto/nuevo para seguir aportando valor. ¿Seguirás en tu sector o utilizarás tus aptitudes para ofrecer soluciones en otros ámbitos?.

En esta fase de estudio, has de buscar nuevos escenarios que desde tu punto de vista puedan diferenciarte para aportar valor. Para después, planificarlos, ejecutarlos y seguirlos.

Una vez trabajado todo esto, podrás vislumbrar nuevos proyectos, nuevos proyectos que se ajustarán a tus nuevas capacidades, que te van a emocionar y que has de seguir con un ímpetu enorme y sin desfallecer.

Y ahí es cuando sin darte cuenta ya has dejado el proyecto anterior, te embarcas en el nuevo proyecto, que te da la vida, que te gusta realizar y que pones lo mejor de ti.

No solo es importante dejar el proyecto anterior, sino que es necesario por honestidad, seguro que tus resultados no llegan al nivel al que estás acostumbrado y si no aportas el mismo valor, cambia. Los clientes que te pagan tus honorarios lo merecen.

En el mundo del deporte se conocen muchos ejemplos y no se entienden (Börg en el tenis, Guardiola en el F.C. Barcelona, Xabi Alonso en el Real Madrid). Algunos tendrán motivos distintos, pero seguro que todos sentían que no se emocionaban con el proyecto, o ya habían conseguido todo, etc…

Pienso que todos necesitaban lo mismo…

… NUEVOS PROYECTOS, CON RETOS QUE TE HACEN CRECER.

¿Te emociona tu proyecto actual?

Hasta la próxima.

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