Innovación

¿Cómo y porqué crear un Innovation Lab?

 

Ahora que están tan de moda crear nuevos Centros de Innovación o Innovation Labs en todas las compañías, independientemente del sector en el que se encuentren, voy a intentar definir qué son realmente estos espacios y qué objetivos deberían de tener.

Estos centros no son nuevos, llevan existiendo desde hace mucho tiempo, pero hoy han tomado una especial relevancia debido a la transformación digital que está afectando a la sociedad en general.

Normalmente están integrados dentro de las compañías, pero deben de ser áreas independientes con total libertad atraer talento y generar nuevas iniciativas con total creatividad. Su lei motiv será por tanto, construir nuevos conceptos mediante preguntas complejas y respuestas que hagan replantearse todo acerca de cada sector.

 

¿Qué objetivos debe de tener un Innovation Lab?

Son muchos y se podrían dividir en internos y externos.

Internos:

  • El más importante es acelerar la transformación digital de la organización con libertad para desarrollar nuevos proyectos, inviables la mayoría de ellos en un entorno de “business as usual”.
  • Ser una guía de desarrollo de programas de innovación y nuevas soluciones para la alta dirección.
  • Tener un constante conocimiento de las últimas tecnologías emergentes y las nuevas tendencias que están apareciendo.
  • Ser un banco de pruebas para nuevas ideas y la puesta en marcha de semillas disruptivas, generando productos de prueba piloto de forma muy ágil.
  • Facilitar e institucionalizar en toda la organización las nuevas formas de trabajo como: Aprendizaje Lean Startup, Design Thinking, Open Innovation o Metodologías Agiles de trabajo.

Externos:

  • Generar imagen de marca innovadora, colaborativa y muy importante, socialmente responsable.
  • Espacios de co-working y de co-creación de soluciones con los clientes, stakeholders y la sociedad en general.
  • Colaborar con el ecosistema digital, incluyendo empleados, clientes, startups, académicos e inversores para consolidar la Collaborative Innovation.
  • Atracción de nuevo talento innovador de fuera del entorno corporativo.

 

¿Qué características debería de tener un Innovation Lab?

Podríamos destacar cinco:

  1. Entorno creativo: debe permitir el pensamiento fresco que conduce a las nuevas ideas que no suelen surgir en los ambientes habituales de trabajo. Tomar todas las Best Practices de los más innovadores en creatividad: agencias de publicidad, arquitectos, tiendas de lujo, diseñadores…
  2. Ubicación: Debe de estar en un lugar céntrico y accesible para todos los participantes del centro: empleados, clientes, socios y cualquiera que quiera conocerlo.
  3. Entorno innovador: debe haber una mezcla entre un laboratorio científico y una escuela de Google, con iluminación natural y donde los colores se utilicen para inspirar nuevas ideas.
  4. Crear ambientes: Crear zonas diferentes, por un lado espacios comunes de coworking, laboratorios de innovación, zona de ocio-bar; y por otro lado zonas algo más íntimas con sofás y ambiente de cuarto de estar que fomenten el diálogo abierto entre pequeños grupos de trabajo.
  5. Sala de eventos flagship: al estilo TED, sería la sala principal y más conocida del centro, con toda la innovación y tecnología disponible. Esta será el corazón de los workshops y de los eventos divulgativos.

Algunos indican que no deberían existir los centros de innovación, puesto que la innovación debería estar incluida en el ADN de toda la compañía, pero eso no es cierto. Todas las grandes compañías, sobre todo las más innovadoras, cuentan con centros y laboratorios de desarrollo y experimentación donde se crean muchos de los futuros productos y servicios que serán adquiridos de forma masiva el día de mañana.

Así que su existencia es vital para que cualquier compañía no solo innove dentro de su sector y sea un buen escaparate social, sino también para que permita desde el Innovation Lab mostrar e introducir por osmosis la Transformación Digital al resto de la compañía.

2 Comentario

  1. Samuel Peñalver López
    27 agosto, 2015 a 8:08 pm — Responder

    Maravilloso artículo. La realidad de un Laboratorio de Ideas (Innovación) todavía parece una quimera, incluso en las Grandes Compañías. Se habla mucho de ello, pero a la hora de implantarlo se cede muy poco presupuesto limitando la atracción de verdadero talento. Es triste que todavía se perciba a este clase de departamentos como un centro de chalados improductivos y como un coste. Es y debe entenderse como una inversión necesaria. Vital, diría yo. En tiempos tan cambiantes, no sólo en las Big Companies sino también en la pequeña y mediana empresa, prescindir de esta ventaja competitiva donde todo se ponga en revisión, donde nada quede estático, es simplemente un suicidio empresarial. Así que, empresarios del mundo, inviertan en Innovatives Labs, cuanto más se invierta más probabilidades de éxito se albergará para la compañía.

    • Rodrigo
      16 septiembre, 2015 a 1:39 pm — Responder

      Muchas gracias Samuel por tus comentarios. Tienes toda la razón, la palabra innovación, que puede tener mucho engagement, y en consecuencia los Centros de Innovación, van más allá de estar a la última y ser el trending topic. Trata de crear nuevos productos y servicios que generen valor añadido a la empresa, a los clientes y a la sociedad de forma sostenible en el tiempo. No es nada sencillo ni a veces barato, como bien comentas, pero sí imprescindible.

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