Innovación

El dilema de tener cuatro duros y no saber qué hacer con ellos

Ya se sabe, el que tiene cuatro duros no sabe dónde meterlos para que: a) no se los quiten; b) crezcan mágicamente. Oye, y qué dolores de cabeza da eso.

No soy la única que ocupa tiempo en aprender a gestionar el dinero. Saco esa sesuda conclusión de los miles de libros y webs que se han escrito sobre el tema. Desde luego, no les sería rentable si yo fuese su única potencial cliente. Ergo, es algo que preocupa a muchos. Algunos lo comentan a diestro y siniestro.

Leí un post de un señor en LinkedIn recomendando a otros que no confiásemos en los bancos a la hora de elegir cómo, cuándo y dónde invertir. El pobre contaba su experiencia sobre cómo había confiado en un gran banco español para depositar su dinero para el plan de pensiones, para elegir fondo de inversión y también para comprar unas pocas acciones aquí y allá. Relataba angustiosamente su realidad actual en la cual había perdido el 70 % del capital invertido. Casi nada. Qué pena me dio.

Me dio mucha pena porque, la gran mayoría de nosotros, estamos pez desde el punto de vista de conocimientos financieros. Nuestra idea de gestionar el dinero se reduce a “ganar más” y, como mucho “ahorrar unos durillos”. La mayoría no sabemos de la poca rentabilidad que generan los fondos de inversión, que ni siquiera suelen conseguir la rentabilidad de los índices; ni que los planes de pensiones son diametralmente opuestos a una bicoca…y eso por poner unos pocos ejemplos.

Y más pena me da el saber que ese conocimiento otros lo tienen, incluso lo difunden con todas sus fuerzas, y aún así parece que cae en saco roto y que hablan al viento. No lo hacen por altruismo, claro está, sino por negocio. Normal. Pero el caso es que lo difunden y su sabiduría está al alcance de cualquiera.

En estas semanas me estoy poniendo ciega de leer libros y webs sobre inversión y gestión financiera. No soy más lista que nadie, tan sólo me he dado cuenta de lo cenutria que soy en ese tema. A ver si me voy curando de ello. Pues bien, en el primer libro que me compro, en la primera página, reza el siguiente mantra: “los bancos no son tus amigos ni consejeros financieros, ellos quieren hacer negocio contigo”. Buena enseñanza que, para algunos, llega muy tarde.

Todos estamos ocupadísimos con nuestro trabajo y nos cuesta horrores mirar qué es lo que pasa con esos dineros que tanto nos cuesta ganar. En la mayoría de las casas entra el dinero con sudor y lágrimas, y sale a raudales en forma de tonterías y naderías. Como dicen en mi pueblo “dura menos que el agua en un cesto”.

Me he propuesto dejar de que el dinero que me cuesta tanto conseguir se escurra entre mis dedos sin casi darme cuenta de a dónde va. Aprender a conseguirlo no me está resultando nada fácil. Ni siquiera cómodo. Pero creo que merece la pena. Te contaré cuándo seré capaz de desenmarañar el lío del PER, el BPA, el ROCE y la marimorena que hay ahí metida. Pero estoy segura que lo conseguiré.

2 Comentario

  1. Isabel López Castro
    21 febrero, 2018 a 7:22 am — Responder

    Buenos días María, he leido tu post y está lleno de situaciones reales que pueden habernos pasado a todos. Por suerte la tendencia está cambiando. Al igual que cada vez aparecen más profesionales especializados en diferentes materias, ahora ya somos cada vez más los que nos dedicamos a la especialización en Planificación Financiera. Los cuatro duros que se consiguen ganar con el trabajo de cada dia los gestionamos en función del perfil del cliente, principalemente y lo que nos diferencia es que nos basamos en sus objerivos vitales. Qué quieren conseguir? Qué les preocupa? Y a partir de ahí, junto con el cliente diversificamos sus “cuatro duros” en los diferentes periodos, corto, medio y largo, para qué? Para que siempre cuente con rentabilidad, liquidez y lo más importante, seguridad. En la primera sesión tan solo nos sentamos para esto, para pensar y para enseñar como distribuir las finanzas y cómo funcionan. Te invito a que vengas a verlo conmigo. Escríbeme un privado y quedamos. Y además así, me das feedback. Muchas gracias. Buen día

  2. 6 marzo, 2018 a 9:35 pm — Responder

    Jajaja,si que es un dilema. Para mi la resoluciones fácil: abogo por no posicionarse en ningún lado, sino arreglar el desbarajuste de mercado laboral (que ese dilema algún día sea inexistente).¿Como?, cada uno debe aceptar sus responsabilidades, su cargo, los salarios deberían ser mas justo (brecha salariar entre jefazos y currillos), respetar los derechos del trabajador y sobre todo tener cierta ética laboral en varios aspecto. Premiar el trabajo y no el amiguismo. Al final lo que se consigue (en el mundo laboral) es un reflejo del país que tenemos, un mundo laboral de caciques y amiguetes, donde la balanza se vuelca siempre al lado de los mismos. Me alegro que te guste la historia!! El jueves que viene nueva entrega!!

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