Innovación

La banca digital: ¿la banca de las mujeres?

Todo sabemos que la tecnología está afectando y va a afectar mucho más al segmento de la banca. Sin embargo, a veces tendemos a pensar que las compañías tradicionales van a perder espacio frente a las nuevas y que en transformación hay más amenazas que oportunidades.

Recientemente me pedían dar una charla sobre transformación digital a los miembros del Consejo de un Banco Europeo y coincidí con uno de los autores de un libro reciente sobre el cambio que la tecnología va a provocar en la banca.

Hubo muchas ideas interesantes pero hoy voy a compartir dos de ellas por su grado de originalidad, de optimismo y su manera sencilla de representar de verdad, la gran oportunidad que tendrá la banca como cualquier otra industria de utilizar los datos, como el oxigeno, el petróleo o el oro de la nueva economía, que ya llamamos la economía de los datos.

Cuando pensamos en la banca y en tecnología, inmediatamente pensamos en jóvenes. Nos enfocamos erróneamente en cómo la banca tendrá que adaptarse a un segmento que está acostumbrada a unos modus operandi radicalmente opuestos a los de la banca ( parecidos a los de las telcos…) y por eso los bancos deben re posicionarse como bancos para jóvenes, bancos sin ataduras, todo online, sin tener que ir a la oficina…

Pero esta transformación, como no nos cansamos de decir, tiene que ser un cambio orientado a dar servicio a las personas, a adaptarse a todos nuestros clientes, a pensar hoy en lo que va a pasar en el futuro y según las pirámides demográficas, la población mundial va a envejecer , la población vive de media 25 años más que en 1965. Se calcula que en el año 2025 , 46 países contaran con más población “mayor” que joven. El impacto que esto produce en el mercado de la banca es importante ya que la mayoría de la riqueza esta en manos de la población mayor de 50 años.

La realidad es que ¿conociendo esta realidad, es fundamental que la banca se re invente? No sé como llamarlo pero evidentemente, la banca ha de re orientarse. Debe repensar el tipo de productos que ofrece a personas por encima de los 65 años, que además, si pensamos que hay otras tendencias como la prolongación de la salud, la integración robots-humanos… no sólo vamos a ser capaces de vivir más, sino también de vivir mejor. Habrá que pensar en productos, pues tener productos donde se prima el ahorro frente al endeudamiento será clave, pero también productos más sencillos e integrados. Habrá que pensar también en los canales. Es posible, que como vemos hoy con algunas zonas de nuestro país pobladas por sanos y fornidos jubilados de otros países de europa eso se convierta en una realidad masificada. Los bancos deberán pensar cómo dar servicio a través de diferentes fronteras, y poner a disposición de sus clientes herramientas de comunicaciones fáciles, accesibles y eficaces donde por supuesto la tecnología tiene un papel importante
Como vemos, la tecnología nos ayudará en todo este proceso de adaptación a una nueva realidad socio-demográfica que no es sólo re posicionar el banco como un banco online para competir con Apple, sino entender como evolucionan nuestros mercados para adaptar tanto nuestros productos, como nuestros canales a las cada vez más próximas necesidades del futuro.

Otro ejemplo que me gustó y también tiene que ver con la evolución socio-demográfica de la población es el papel de la mujer en la sociedad. Por un lado, las mujeres vivimos y vamos a vivir más años de media que los hombres, 81 años frente a 74 de media en los países desarrollados y cada vez hay más riqueza acumulada en nuestras manos. Es fácil intuir cuales son las diferencias en el comportamiento de las mujeres frente a los hombres en lo que al dinero se refiere, pero no hay que intuir. Con herramientas de BigData podemos predecir, aprender y orientar nuestra oferta solo a un sexo e incluso llevándolo al extremo, podríamos posicionar un banco como el banco de las mujeres. Donde tanto los productos, como la manera de trabajar, los canales, las ofertas, los empleados, están adaptados y diseñados pensados exclusivamente en ellas… La micro segmentación, la economía del Long Tail, aunque ahora la mujer ya no es el Long Tail de la sociedad, pero de alguna manera internet permitía llegar a satisfacer las necedades de las micro minorías…no seré yo la que nos llame minoría a la mujer pero lo que si es cierto es que la tecnología nos permite conocer cada segmento con tanta perfección que sería una oportunidad perdida si la banca no empieza a pensar en como orientarse a los segmentos que va a tener en el futuro que ya casi es presente.

Podemos reflexionar más sobre cómo la banca del futuro también puede “empoderar” a las mujeres en países donde su posición en mucho mas dura que aquí… pero eso podría ser un tema para próximas entradas en el blog.. La banca digital y su contribución al desarrollo de la mujer

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