Nuevos competidores

¿Podrá el David Digital contra Goliat Analógico?

Voy a contaros una historia que aunque seguro que conocéis, creo que es interesante volver a recordar. Trata pequeño y aparentemente en desventaja pastorcillo David que se enfrenta a gigante llamado Goliat, saliendo el primero victorioso de la lucha cuando le lanza una certera piedra desde su honda. La moraleja parece clara, aunque tengamos todo en nuestra contra ante un enfrentamiento y estemos a priori en inferioridad de condiciones, siempre hay posibilidades de salir triunfante.

¿Pero cómo? Sencillo, veamos que ocurrió aquí. Hemos pasado por alto un pequeño pero importante detalle, el motivo de su victoria: la honda. Podríamos decir que David, aun sin ser consciente, contaba con una tecnología mucho más avanzada que la de Goliat, que solo tenia una lanza y su vieja armadura que dejaba al descubierto algunos puntos débiles que fueron aprovechados para vencer. De ahí el éxito del inocente pastorcillo.

Volvamos al presente y tratemos de buscar analogías con lo que está ocurriendo con la transformación digital de las empresas, en especial con el sector financiero. Por un lado nos encontramos con muchos Goliats analógicos, grandes y fuertes. Cuando digo analógicos, no quiero decir que no sean tecnológicos, al revés, cuentan con mucha tecnología, incluso demasiada, tanta que es difícil de gestionar por su complejidad y porque a veces se encuentra desfasada. Estos Goliats deben enfrentarse a nuevos pastorcillos digitales, que conocen muy bien su tecnología y se mueven tan rápido como eficientemente. ¿Quiénes son? Podríamos destacar las nuevas startups, en el caso de la banca las fintech, capaces de implementar iniciativas innovadoras que solucionan problemas de los clientes, que cubren además huecos hasta ahora no satisfechos por las grandes compañías o simplemente se ofrecen como una nueva e innovadora alternativa. Todo ello porque dominan mejor que nadie “su honda”, es decir, las nuevas tecnologías y esto convierte a muchas de ellas en potenciales ganadoras a pesar de su pequeño tamaño.

Por otro lado, las grandes tecnológicas también se disfrazan de David. En el caso de la banca, quieren pasar desapercibidas disfrazadas de inocentes pastorcillos, pareciendo que no les interesa el mundo de la banca. Pero poco a poco van accediendo a los servicios financieros con altos estándares de calidad, como puede ser el caso de Apple Pay. Pero, ¿cómo una compañía que diseña y produce equipos electrónicos y software mejor que nadie se va a convertir en un banco teniendo en cuenta la baja rentabilidad y el riesgo que ello generaría respecto a su negocio tradicional?

Abundando en esta idea, Apple Pay podría llegar a generar unos 210 millones de dólares de ingresos durante este año según Goldman Sachs, algo ínfimo si lo comparamos con los casi 200.000 millones que generó de ingresos durante el año pasado. Por tanto, ¿es realmente un negocio suculento para Apple? Parece que no mucho en términos económicos, pero igual sí en términos de vinculación, conocimiento de los usuarios… ¿o hay algo más?

Los Goliats de la banca deberían de preocuparse. Mejor dicho, todos los Goliats deberían de prepararse, puesto que incluso a los gigantes tecnológicos como Apple también les surgen pequeños competidores al estilo de David. Y un ejemplo claro es la competencia que le acaba de surgir al Apple Watch antes de que incluso este vea la luz. Un joven canadiense llamado Eric Migicovsky decidió hace unos años crear un Smart Watch capaz de hacer frente a cualquier otro reloj. Su gran reto era luchar con los grandes de la tecnología como Apple y Google con miles de millones de dólares a su disposición, tanto para reclutar talento para desarrollo como para comercializar sus productos. Se sentía pastorcillo y para poder entrar en la batalla se propuso utilizar las últimas novedades tecnológicas de las que disponía, como eran las plataformas colaborativas. Así en 2012 a través de la plataforma de crowdfunding Kickstarter levantó 10,3 millones de dólares para lanzar sus primeros modelos de relojes inteligentes Pebble. Best Buy comenzó a venderlos en julio de 2013 y se agotaron en cinco días. El pasado 30 de marzo conseguía obtener una segunda ronda de 20,3 millones de dólares en la misma plataforma, batiendo un record tanto de importe como de volumen de participantes con más de 78.000. Conclusión, ha conseguido un reloj inteligente a mitad de precio que el Apple y que con una batería que dura 7 veces más. Está claro que ambos relojes tienen características muy diferentes, pero sin duda será un gran competidor y solo el tiempo podrá decir quien venderá más unidades.

Por tanto, si incluso Apple, la compañía mas grande de mundo y una de las más innovadoras, encuentra competidores que pasan de pequeñas startups con ideas innovadoras a grandes adversarios, podemos imaginarnos lo que les puede llegar a pasar a compañías menos tecnológicas o a sectores más retrasados en términos de digitalización. Es momento de buscar nuestra “honda”.

2 Comentario

  1. Adolfo
    21 septiembre, 2015 a 10:00 am — Responder

    Interesante artículo pero, desde mi modesto punto de vista un poco incompleto, porque no aborda el verdadero problema de la Banca que es la captación/o fidelización de clientes, ya que sin éstos que compren sus productos o servicios no hay empresa. La verdadera digitalización interna del sector financiero es inexcusable pero está debería estar al servicio de sus clientes, adaptándose a sus necesidades y aportándoles valor porque al final tener un cliente satisfecho supone una garantía de estabilidad para la empresa.

  2. Rodrigo
    24 septiembre, 2015 a 10:21 am — Responder

    Muchas gracias Adolfo por tus comentarios. Comparto tu punto de vista respecto a que el cliente debe ser el cento de todas las estrategias de las entidades financieras. Hay que pensar más en como puedo ayudarlos, asesorarlos y ofreceles lo que necesitan y cuando lo necesitan.

    En el artículo intento poner de manifiesto que muchas veces las nuevas compañías digitales tienen ese leitmotif en su ADN, solucionar un problema a los clientes o buscar la forma de hacerlas las cosas más sencillas o eficientes. ¿Que opinas?

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