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¿Qué necesitan las cripto-monedas para generalizar su uso?

Ocho años después de expedir el primer bitcoin en 2009, las cripto-monedas se cuentan por cientos y la capitalización del mercado suma decenas de billones de dólares. Parece que el crecimiento es exponencial. Su impacto en una economía puede ser global y sin precedentes en pro de democratizarla: hacerla más transparente, eficiente y con mayores niveles de competencia en cualquier servicio bancario y financiero. Tendrá un impacto alto en la financiación de proyectos, en la prestación de servicios financieros, en el intercambio de valores, en los pagos y, en definitiva, en cualquier movimiento de valor entre personas.

Todas estas promesas son muy interesantes, pero la realidad sobre su adopción, a día de hoy, es distinta: el grado de penetración de las cripto-monedas en la sociedad llega a duras penas a unos cientos de miles de usuarios, también llamados early-adopters; el volumen de mercado es una ínfima parte comparado con la economía basada en la moneda tradicional y su impacto en la economía real, fuera de su uso especulativo, es minúsculo.

Los proyectos alrededor de las cripto-monedas desafían la creación de un orden económico global, sin embargo, su visión anárquica basada en el anonimato y la falta de confianza derivada de la ausencia de mecanismos de control y su volatilidad, hacen que su madurez esté lejos todavía de convertirse en un proyecto de uso común. ¿Cuáles son las causas para que no despegue de verdad? ¿Qué podemos hacer? Este post trata de crear una opinión al respecto.

Aunque se han utilizado múltiples fuentes, la mayor parte del análisis de este post se basa en el estudio “Global Cryptocurrency Benchmarking Study” desarrollado por el Dr. Garrick Hileman & Michel Rauchs, 2017 y patrocinado por VISA, estudiando 144 organizaciones de cripto-monedas.

En 2012, iniciamos un proyecto para cambiar el paradigma de la democracia usando los medios electrónicos, creando la primera red de participación ciudadana con el soporte legal. Un proyecto que pretende que los ciudadanos puedan ejercer su soberanía desde el móvil y en su día a día.

La democracia electrónica y las cripto-monedas van a permitir un cambio positivo y sin precedentes en la sociedad. Tienen semejanzas en los retos para convertirse en uso común en las sociedades avanzadas. Mejor dicho, son lo mismo ya que la economía y la democraciaestán intrínsecamente ligadas: son las dos caras de la misma moneda. He comenzado con el tiempo a ver en el proyecto de democracia electrónica civitana.org lo mucho que se parece el diagnóstico y las soluciones en las cripto-monedas para ir mainstream.

Las cripto-monedas se encuentran en un estado temprano (early stage) de adopción, muy lejos de ser mainstream

Aunque el número de wallets es mucho mayor, la mayoría de estudios, incluyendo el de referencia para este artículo, identifican entre 3 y 5 millones de usuarios activos propietarios de criptomonedas. Las estimaciones más conservadoras no dan más de 700k usuarios únicos, por ejemplo, si vemos el número de direcciones únicas anuales que se usan como intercambio de valores con base electrónica.

Un informe conjunto de 2016 entre Coinbase y ARK Invest estima que más del 74% de los usuarios usan estrictamente las cripto-monedas como una inversión, con un objetivo especulativo.

Dejando a un lado las carteras (wallets) y moviéndonos a los pagos, existe una gran dificultad para el desarrollo de las cripto-monedas para los servicios de pagos. El 79% de las compañías dedicadas a los pagos usando cripto-monedas, lo hacen a través de las relaciones existentes con instituciones financieras y redes de pago. Mientras existe un número creciente de merchants que aceptan cripto-monedas como método de pago, parece que las cripto-monedas son, en gran parte, usadas como medio de intercambio estándar B2B entre grandes entidades financieras.

Si hablamos desde el punto de vista territorial, el 81% de los wallets se encuentran entre EE.UU y Europa. El 99 % si incluimos ASIAPAC. Esto significa que el desarrollo en los países del sur de américa, así como en África es casi inexistente.

Por último, incluso teniendo en cuenta el principal driver de uso de cripto-monedas como valor de inversión/especulación, la capitalización del mercado alcanza varias decenas de billones en marzo de 2017, una gota en un océano de un valor de mercado tradicional basado en papel moneda de $90 trillones.

Para avanzar, tenemos que resolver un dilema…

El dilema se plantea al tener que elegir si queremos estar dentro o fuera del sistema. Me temo que no es posible algo intermedio.

Realizar un cambio desde el anonimato. El anonimato es uno de los principales valores de las cripto-monedas actuales al intentarse garantizar por la mayoría de los prestadores de servicios. Este cambio plantea crear un nuevo orden mundial con base en el derecho solo individual, sin obligaciones, fuera de toda regulación y, por tanto, del control de los estados.

La otra alternativa es plantear un cambio de la moneda desde dentro: permitiendo una descentralización y ganancia de transparencia de la economía dentro de un nuestro modelo de convivencia actual, con obligaciones (pagos de impuestos) y generando confianza. Hablamos fundamentalmente del contexto de las democracias avanzadas donde los ciudadanos están representados y la organización política es el Estado.

Veo la primera opción utópica, al intentar cambiar valor entre personas en un contexto de desconfianza e insolidaridad. Asumimos el hecho de que el intercambio de valores es clave para nuestras relaciones humanas y para generar un modo convivencia sostenible: plantearlo de forma anónima, sin confianza, de forma individualizada y sin solidaridad social, al estar fuera de la regulación y la aplicación de impuestos, se convierte en una paradoja y en un una tecno-utopía.

La consecuencia final a la que se llega con el anonimato, es que la decisión del pago de impuestos sea voluntaria. Tengo derechos, pero las obligaciones “ya veremos, lo decido individualmente”. Imaginemos una familia normal, donde la pareja trabaja, paga el alquiler o la hipoteca de su vivienda con cripto-monedas anónimas, una parte recibe el salario de su trabajo de forma anónima, el otro cobra las facturas de su empresa de sus clientes y las anonimiza con las cripto-monedas. Pagan sus servicios: los colegios de los niños, la comida, los seguros. Hacen inversiones con plusvalías. Todo en un contexto de anonimato. ¿Qué creéis que pasará cuando tengan que pagar impuestos? ¿Los pagarán? ¿Contribuirán siendo solidarios? Y, por el otro lado, ¿usaran los servicios públicos, por ejemplo, las becas o la sanidad pública? ¿Vemos esto lógico?.

Por otro lado, las cripto-monedas hasta su fecha actual no solamente han dado lugar solo a la inversión voraz especulativa, sino también a múltiples casos delictivos: blanqueo de capitales, financiación del terrorismo y ocultación de fuentes de financiación, ramsonware, etc.

Estas son las razones por la que creemos que el anonimato está dañando la imagen de las cripto-monedas y es el principal stopper para que vayan mainstream. Siento además desilusionar a los defensores del anonimato, ya que deben de conocer que no es real del todo si no tan solo un intento. Existe multitud de literatura que explica este concepto del pseudo-anonimato. En general, lo electrónico deja más trazas de las operaciones que el mundo real. Es una cuestión de tiempo que, incluso fuera de la regulación, existan herramientas que permiten trazar cualquier delito cometido, incluso los sofisticados rescates pagados por cripto-monedas realizados en actividades de ramsonware. Ya conocemos algún proyecto de investigación de este tipo que aborda este reto, con principales clientes en las policías y departamentos de delitos informáticos de las unidades de seguridad de los estados.

Mi solución al dilema viene por la segunda: quizás todavía imperfecta pero seguro más solidaria, razonable y fácil de poner en práctica. Hacer que las cripto-monedas entren en un ámbito de cumplimiento regulatorio evitará delitos, generará un clima de confianza en su uso y generará solidaridad con el pago de impuestos, base para una democracia que busqué la equidad social y pueda ofrecer un mayor número de oportunidades para el crecimiento como sociedad. Tengamos en cuenta, que la solidaridad establecida a través del pago de impuestos ha permitido generar los mayores beneficios para nuestra sociedad en la historia de la humanidad: el impacto de la solidaridad es enorme en nuestras vidas y puede mejorar más con una economía basada en las cripto-monedas, porque va a permitir generar mayor transparencia y competencia, al cambiar los monopolios y oligopolios actuales, democratizando la economía. Para ilustrar la idea del impacto de las democracias avanzadas en nuestras vidas, veamos qué pasa cuando la solidaridad es mayor. La solidaridad se materializa con el pago de impuestos, y el pago de impuestos se traduce en mayores recursos para hacer la democracia. Este gráfico correlaciona el nivel de democracia y las consecuencias de esta: Índice de Desarrollo Humano, Renta Per Cápita, Índice de desigualdad:

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Soy un gran crítico de las democracias actuales, creo que todavía tienen cosas por descubrir, y que son un comienzo para algo mucho más grande. Sin embargo, es un hecho objetivo que nuestra sociedad, mirando esta correlación de datos y el contexto de la historia, nunca ha tenido un mayor progreso y bienestar que el actual en las democracias frente a cualquier otro sistema político.

Un tema pendiente: la privacidad

Las transacciones electrónicas son trazables, incluyendo las transacciones con cripto-monedas aparentemente anónimas. Con el tiempo, lo electrónico generara mayor seguridad, pero también mayores capacidades de controlar a los ciudadanos por parte de los estados y/o de las corporaciones privadas. La intención de crear cripto-monedas anónimas también ha sido buscar la privacidad en las transacciones, ante la avalancha de productos y servicios en Internet que usan los datos de carácter personal de forma casi arbitraria e indiscriminadamente para generar valor a compañías privadas como Google o Facebook y, potencialmente, mayor control, con la consiguiente pérdida de privacidad.

Es necesario abordar este tema por su importancia: la privacidad es un derecho. Debemos de velar por este derecho, por protegernos a la intromisión. Es una obligación y debemos de llevarlo al extremo en las relaciones y transacciones en la red.  Sin embargo, no debemos de confundirlo con el anonimato. El anonimato puede habilitar la privacidad, pero al mismo tiempo la impunidad ante hechos delictivos como los que se cometen hoy en el blanqueo de capitales y financiación del terrorismo o de abuso de menores al permitir el uso de identidades falsas o suplantación, por ejemplo, en las redes sociales.

Está disyuntiva no es sencilla de resolver, o al menos no como para generalizarse de una forma sencilla. En 2014, creamos en civitana.org el primer proyecto del mundo de voto electrónico 100% online y nos enfrentamos a este problema, al igual que se enfrentan los referéndums cuando una persona va a votar a un colegio: por un lado, tienes que identificarla a través de su documento de identidad y, por el otro lado, tienes que anonimizar el voto, acto que se hace al introducirlo en la urna en un sobre anónimo y que se realiza al mezclarse. El sistema que creamos es equivalente al de las urnas y da respuesta a un requerimiento universal del voto. Dicho de otra forma, resolvimos el problema generando confianza en la identidad en un primer paso, permitiendo la auditoría y verificación de todo el proceso y el anonimato del voto electrónico.

Con independencia de las soluciones, tenemos un reto con la gestión de la privacidad de las personas, también en las cripto-monedas. Las vías de solucionarlo pueden ser técnicas, como la comentada anteriormente o como la alternativa de darle el control y soberanía de los datos a las personas. La regulación también avanza: por ejemplo, la nueva regulación GDPR europea, endurece el tratamiento de datos de carácter personal por parte de los prestadores de servicios, atacando directamente la causa del problema. Además, debemos de pensar en la juventud de internet y de los modelos de negocio: no tenemos un contexto histórico como para haber analizado bien esta situación, pero todo hace pensar que parte de la solución al tema de la privacidad debe de venir también por que los usuarios sean más conscientes y estén más educados en el tiempo con los servicios que usan y que con el tiempo delimiten mejor qué quieren hacer con sus datos y establezcan una línea roja entre los datos y servicios que quieren compartir y usar y cuáles no.

En consecuencia…

las cripto-monedas irán mainstream rápidamente en cuanto entren en un entorno regulado. El anonimato es su principal freno y debe de cambiarse por una correcta gestión de la identidad de las personas y fuentes de uso del dinero. Existen buenas prácticas como las creadas por FATF o por las regulaciones europeas AML o procesos KYC para abordar este reto. Existen ya algunas ICOs y Wallets que se acercan a las garantías exigidas por la regulación. Los ICOs, probablemente sufran al inicio, al no poder captar dinero proveniente para ser blanqueado, pero a la larga generarán mayor confianza de los inversores medios, de los reguladores y acabarán siendo una alternativa a la financiación actual de proyectos.

Las cripto-monedas permitirán una mayor transparencia y mayores niveles de competencia, con beneficios para todas las personas y, en general, para la sociedad, ya que se democratizará la economía.

La generación de mayor confianza permitirá el uso común de intercambio de valores por cripto-monedas, aumentando su uso para la economía real no especulativa, ofreciendo dificultades para los hechos delictivos, como la prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. La volatilidad de las cripto-monedas disminuirá para hacerse más estable.

Enlaces relacionados con los datos del gráfico:

Índice de democraciaesperanza de vidaíndice de desarrollo humano y coeficiente de gini.

Iván Nabalón es fundador de (www.civitana.org), la primera y única red de participación ciudadana con soporte legal y CEO de Electronic Identification (https://www.electronicid.eu/), la compañía líder de video identificación de clientes.

 

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