Talento y cultura

¿Que sucede con la Curiosidad en los Equipos Directivos?

En otro articulo hacia referencia a que en nuestra industria miramos mucho mas hacia adentro que fuera, tendemos a resolver nuestros problemas del modo en que siempre lo hicimos, a no innovar realmente, y me animo a arriesgar que lo hacemos instintivamente asumiendo que estos conocimientos son seguros: “Si nos trajeron hasta aquí, serán capaces de llevarnos mas allá”, cuando quizás este supuesto nos este poniendo en un serio problema.

La base del conocimiento, de la innovación, del descubrimiento, esta en la Curiosidad. La base del aprendizaje esta en la Curiosidad. Cuando creemos que tenemos las respuestas (“Claro, si este negocio lo hemos inventado nosotros y hecho mas o menos así por los pasados 200 años”), no tenemos curiosidad = no damos lugar a que otros nos enseñen = dejamos de aprender. Literalmente.

Cultivar la Curiosidad es aumentar nuestras posibilidades de innovar, de aprender, de ser mas creativos y productivos, de crecer. De hecho grandes descubrimientos han surgido a partir de la curiosidad en los resultados de una investigación fallida (ej: los Post-it notes de 3M surgieron a partir de un pegamento que realmente no adhería bien), o de la curiosidad sobre como funciona la naturaleza (el velcro, otro genial invento, nació a partir de mirar curiosamente –aparte de maldecir- las semillas de cardo que se quedan adheridas a la ropa).

Entonces que sucede con la Curiosidad en Servicios Financieros que seguimos aferrados a lo que mas o menos venimos haciendo hace 200 años?

La Curiosidad nos ayuda también a cuestionarnos y a dejar los malos hábitos o comportamientos compulsivos (¿Y no será un comportamiento compulsivo el de mirar siempre hacia adentro?), tal como el Dr Jason Brewer comenta en su TED Talk (https://www.ted.com/talks/judson_brewer_a_simple_way_to_break_a_bad_habit?language=en#t-422459) en base investigación neuro-científica.

Inclusive la Curiosidad colabora en la resolución de conflictos, permitiendo salir de la posición de que yo estoy cierto y mi contrario equivocado, para entrar en curiosidad en entender la posición del otro y de este modo encontrar soluciones para su resolución. ¿Que sino mas potencialmente conflictivo que la amenaza del tsunami tecnológico que se avecina en la industria?

Y, ¿no será hora de que pongamos en funcionamiento la Curiosidad en la industria financiera?

¿De que reconozcamos que quizás no tengamos las respuestas y con curiosidad busquemos otras fuera?

¿De que, guiados por la Curiosidad, tendamos puentes con otras industrias para que nos enseñen lo que no sabemos?

Uno de los principales enemigos del aprendizaje, y de la curiosidad, es no tener tiempo. No tengo tiempo para aprender porque estoy haciendo algo mas urgente e importante.

Y entonces, sin tiempo para la Curiosidad, dejamos de innovar y crecer y vamos exprimiendo la misma naranja que cada vez tiene menos zumo.

Comento con varios lideres, tanto de la industria financiera como tecnológica, acerca de mi convencimiento de que lo que falta para dar ese salto cuántico hacia repensar la Banca e incorporar la tecnología en nuestros modelos de negocio, formas de organización y talento, esta en poder liberarnos de las barreras que nos limitan -a nivel humano dentro de los equipos directivos- en ese cambio.

Y definitivamente creo que esta es una de ellas. La barrera no esta en la tecnología sino en los lideres (y no que haya que cambiarlos, sino solo apoyar a que se vean y vean la realidad que viene desde una nueva óptica, con curiosidad).

Trabajo con los equipos directivos sobre la curiosidad, sobre verse a si mismos, sobre los enemigos del aprendizaje. Sobre abrir nuevas posibilidades. Algunos consejos para estos equipos y a nivel individual son:

  • Deje de pensar que investigar y escuchar otras ideas/ modelos/ soluciones de fuera de la industria le hacen perder el tiempo que necesita dedicar a lo importante. Quizás sea a la inversa, invierta tiempo en ser curioso.
  • La curiosidad trae implícito abrir la posibilidad de que afuera existe un conocimiento que puede tener gran valor para mi. Escucharlo, sin juzgarlo a-priori, es esencial para descubrir ese valor.
  • Deténgase cada vez que se observe a si mismo, juzgando si es acertado o incorrecto, catalogando, o si siquiera siente que se esta auto-protegiendo o en actitud defensiva (“lo que vinimos haciendo hace 200 años ha demostrado mucho mas que lo que acaba de inventarse”,¿ les suena de algo?)
  • Respire profundamente cuando se note en tensión, sin escuchar realmente. Busque que una vez realizada la adquisición de los nuevos conocimientos, estos “aterricen” antes de sacar conclusiones.
  • La curiosidad exige dejar de imponer, casi impulsivamente, mi verdad sobre la ajena. Implica evitar hablar para escuchar, preguntar sin criticar implícitamente, buscar entender la lógica ajena sin por ello abandonar la propia, buscar complementar con la intuición lo que racionalmente escuchamos.

Por ultimo y para cerrar, un reciente estudio de Accenture y el World Economic Forum (http://reports.weforum.org/digital-transformation-of-industries/wp-content/blogs.dir/94/mp/files/pages/files/digital-enterprise-narrative-final-january-2016.pdf ) cita que el convertirse en una compañía digital es mas que invertir en los últimos adelantos o compañías: implica repensar los modelos de negocio, los modelos operacionales, desarrollar, atraer y renovar el talento y considerar nuevas formas de medir el avance en el negocio.

¿Como haremos esto sin Curiosidad en Servicios Financieros?

Probablemente no se trate de cambiar a una nueva tecnología, se trate de re-fundar como hacemos las cosas (modelos de negocio y de operación, talento/ equipos, forma de gestionar el negocio) desde las posibilidades que la tecnología brinda, posibilidades que no existieron en el pasado.

¿Si no empezamos por la dirección y los equipos directivos, por donde entonces?

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