Innovación

Visual Thinking: un lenguaje para el cambio y la innovación

Hoy en día, se habla mucho del “Visual Thinking” o pensamiento visual. Asistimos a una utilización cada vez más intensiva del visual thinking en las empresas de todo el mundo.

¿Pero qué es el visual thinking? ¿Cómo nos puede ayudar a innovar? ¿Cómo podemos aprender a usarlo? Es lo que vamos a examinar en este artículo.

¿Qué es el visual thinking?

El visual thinking o pensamiento visual es un proceso que consiste en sintetizar ideas a través de dibujos simples, mapas mentales y modelos visuales. Nos ayuda a definir objetivos, identificar problemas, encontrar soluciones u organizar nuevas ideas.

Dan Roam, autor del libro Tu mundo en una servilleta y experto en pensamiento visual mundialmente reconocido, determina que el visual thinking significa aprovechar la capacidad innata de ver –tanto con los ojos como con el ojo de la mente- para descubrir ideas que de otro modo serían invisibles y luego compartirlas con otras personas de una manera que puedan captar de forma simple.

El pensamiento visual acompaña un cambio profundo en la comunicación. Asistimos a una saturación informativa que hace imprescindible recurrir a técnicas comunicativas que permitan diferenciarse para lograr el impacto deseado. En la era digital el público reclama contenidos más visuales y menos texto. Lo han entendido redes sociales como Facebook, Twitter, Pinterest o Google+. Han evolucionado para tener un enfoque cada vez más visual, con la inserción fácil de fotos y vídeos.

El Visual Thinking para innovar

Nos es por casualidad si en muchos lugares dónde florece la innovación, se utilizan técnicas de visual thinking. Basado en un pensamiento no lineal, el visual thinking favorece nuevas formas de pensar y de trabajar en equipo.
El famoso restaurante El Bulli, convertido hoy en una fundación para la innovación, ha utilizado técnicas de pensamiento visual desde 2001. Organizaciones innovadoras como Google o la NASA  son conocidas para su uso del visual thinking. Hoy en día, para diseñar modelos de negocio, los emprendedores utilizan una herramienta visual: el lienzo de modelo de negocio (business model canvas). También sabemos que en la Silicon Valley, la cuña de la nueva economía, muchas empresas han integrado desde varios años herramientas visuales en sus procesos de trabajo en equipo.
La buena noticia es que el visual thinking no está reservado para una élite de tecnólogos californianos, creativos e inventores. Cada uno de nosotros podemos aprenderlo y desarrollar competencias visuales.

Aprender el visual thinking

El visual thinking es un lenguaje y se aprende como un idioma. Hay que observar y practicar con regularidad. Como para el aprendizaje de un idioma, hay varios niveles, desde principiante hasta eficiente.
Al principiante en visual thinking le interesa en observar infografías, mapas mentales y diferentes usos de técnicas visuales.
El eficiente en visual thinking toma notas de manera visual incluyendo dibujos, diagramas, colores. Es capaz de utilizar el pensamiento visual en sus reuniones de trabajo, documentos y presentaciones. Ha leído algunos libros esenciales sobre el pensamiento visual y es capaz de explicar sus principios claves.
Si quieres lanzarte en el visual thinking para un uso profesional sin perder tiempo, te recomiendo formarte acudiendo a un experto. Vas a evitar muchos errores y aprender las mejores prácticas.

 

2 Comentario

  1. […] El sketchnote de arriba ha servido para ilustrar un nuevo artículo que he publicado en el blog La Banca Innova, un espacio dedicado al encuentro entre la banca y la innovación. El artículo, titulado “Visual Thinking: un lenguaje para el cambio y la innovación” se puede consultar aquí: http://labancainnova.com/visual-thinking-lenguaje-cambio-innovacion/ […]

  2. 25 julio, 2015 a 10:26 pm — Responder

    […] Visual Thinking: un lenguaje para el cambio y la innovación | La Banca Innova. Cómo borrar mis datos online: guía para eliminar tu rastro digital. Internet te vigila. ¿No te lo crees y piensa que todo es polémica de pacotilla? Pues solo con que tengas un iPhone te lo vamos a demostrar. Primero, ve a la aplicación de Ajustes. Selecciona Privacidad, y luego Localización. Baja hasta el final del menú y pulsa sobre Servicios del sistema. Allí, selecciona Ubicaciones frecuentes. Apple asegura que solo usa estos datos para "ofrecer información de localización útil". Este no es ni mucho menos el único ejemplo del rastro digital que vamos dejando. GOOGLE La compañía del buscador tiene un perfil de todos los que tengan una cuenta asociada a alguno de sus productos (Gmail, Chrome con navegación identificada, Android…). […]

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